LA COLECCIÓN OI 25/26
Una oda a la autenticidad, en el corazón de los Dolomitas, donde la naturaleza se convierte a la vez en escenario y musa de un hombre en busca de conexiones verdaderas y significativas. Aquí, el lenguaje de la arquitectura se funde con el de las montañas: el hormigón y el vidrio se encuentran con la madera cálida y con líneas puras, esenciales, dando forma a un espacio suspendido entre la precisión formal y la calidez humana. La luz natural atraviesa los amplios ventanales, rozando los trajes, iluminando los rostros, revelando emociones. No son solo fotografías, sino momentos vividos: dos figuras se desplazan por el espacio, lo habitan, lo respiran. No son simples modelos, sino presencias que cuentan una historia a través de gestos, miradas, silencios. Un diálogo constante entre raíces y modernidad. Los conjuntos son formales, pero reinterpretados con una sensibilidad contemporánea: volúmenes más suaves se encuentran con el estilo de sastrería clásica, redefiniendo la elegancia masculina a través de una mirada más libre y consciente. Cada pieza está pensada para un hombre que abraza el presente con estilo, sin perder nunca de vista su identidad.
La colección OI 25/26 es una llamada a volver a lo verdaderamente importante. Un refugio moderno, donde estilo y arquitectura se unen para redescubrir un equilibrio genuino con la naturaleza. Un paisaje poético, intemporal, donde el hombre vuelve a situarse en el centro de su propia historia.








